Glup 2.0


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31.8.16

No todavía

Voy a dejar los dedos tocando el cristal empañado para que desde la calle sepa que sigo aquí, aunque yo apenas vea lo de afuera. 

Acumulo recuerdos de momentos sencillos para dar sentido a la materia, al cuerpo, al amor que dejé antes de venir al oeste. 

Sé que el monstruo me acecha, está esperando que se vaya el sol para salir, no le temo, ya no. 

Sé que voy a morir, pero no todavía.


Jon Juaristi.

Spoon river, Euskadi

¿Te preguntas, viajero, por qué hemos muerto jóvenes,
y por qué hemos matado tan estúpidamente?
Nuestros padres mintieron: eso es todo.

"Suma de varia intención" 1987
Jon Juaristi.


30.8.16

Termina agosto.


Entre lo que fuiste y lo que eres la vida a veces te guiña un ojo y otras veces te cierra los dos. Escribo en los márgenes todo aquello que no sé y agosto se desliza como un río tranquilo que llena las riberas de peces melancólicos, los descubro con mirada de niño. Aprendo los misterios de la nada y no sé si esto es la felicidad, pero la tranquilidad me mece con susurros maternales. En julio parecía que había tiempo para todo y ahora estoy en la cuenta atrás. Permanezcan atentos a sus pantallas porque la vida sigue y la poesía está a punto de llegar, háganle un hueco.

Kirmen Uribe

Visita


La heroína es tan dulce como hacer el amor,
decía ella en otro tiempo.
 

Los médicos dicen que no ha ido a peor,
día va y día viene, y que nos lo tomemos con calma.
Hace un mes que no ha vuelto a despertar,
desde la última operación.

Y sin embargo seguimos visitándola todos los días
en el sexto box de la unidad de cuidados intensivos.
Al entrar, el enfermo de la cama de enfrente lloraba,
no ha venido nadie a visitarme, le decía a la enfermera.

Hace un mes que no oímos la voz de mi hermana.
No veo como antes toda la vida por delante,
nos decía,
no quiero promesas, no quiero disculpas,
tan sólo un gesto de amor.

Ahora sólo le hablamos mi madre y yo.
Mi hermano, antes, no decía gran cosa;
ahora ni siquiera viene.
Mi padre se queda en la puerta, callado.

No duermo por las noches, nos decía mi hermana,
tengo miedo a dormirme, miedo a las pesadillas.
Las agujas me hacen daño y tengo frío,
el suero me enfría las venas.

Si pudiera huir de este cuerpo podrido.

Mientras tanto dame la mano, decía,
no quiero promesas, no quiero disculpas,
tan sólo un gesto de amor. 

Kirmen Uribe


29.8.16

Césare Pavese.



Vendrá la muerte y tendrá tus ojos
-esta muerte que nos acompaña
de la mañana a la noche, insomne,
sorda, como un viejo remordimiento
o un vicio absurdo-. Tus ojos
serán una vana palabra,
un grito acallado, un silencio.
Así los ves cada mañana
cuando sola sobre ti misma te inclinas
en el espejo. Oh querida esperanza,
también ese día sabremos nosotros
que eres la vida y eres la nada.
Para todos tiene la muerte una mirada.
Vendrá la muerte y tendrá tus ojos.
Será como abandonar un vicio,
como contemplar en el espejo
el resurgir de un rostro muerto,
como escuchar unos labios cerrados.
Mudos, descenderemos en el remolino.

Césare Pavese.
(Versión de Carles José i Solsora)

28.8.16

John Milton

¡Miserable de mí! ¿Por qué camino
evitaré la cólera infinita
y la infinita desesperación?
Dondequiera que huya es el Infierno;
pues yo soy el Infierno; y en lo más
profundo del abismo otro se abre
más hondo que amenaza con devorarme,
comparado con el cual el Infierno
que padezco parece incluso un cielo.
Luego ¡oh, por fin, apiádate de mí!
¿No hay lugar para el arrepentimiento,
no queda ninguno para el perdón?

John Milton
Lost Paradise





27.8.16

Rosario Castellanos

Falsa Elegía

Compartimos sólo un desastre lento
Me veo morir en ti, en otro, en todo
Y todavía bostezo o me distraigo
Como ante el espectáculo aburrido.
Se destejen los días,
Las noches se consumen antes de darnos cuenta;
Así nos acabamos.
Nada es. Nada está.
Entre el alzarse y el caer del párpado.
Pero si alguno va a nacer (su anuncio,
La posibilidad de su inminencia
Y su peso de sílaba en el aire),
Trastorna lo existente,
Puede más que lo real
Y desaloja el cuerpo de los vivos.

Rosario Castellanos


26.8.16

Pablo Neruda

 


Agua sexual

Rodando a goterones solos,
a gotas como dientes,
a espesos goterones de mermelada y sangre,
rodando a goterones,
cae el agua,
como una espada en gotas,
como un desgarrador río de vidrio,
cae mordiendo,
golpeando el eje de la simetría, pegando en las costuras del
alma,
rompiendo cosas abandonadas, empapando lo oscuro.

Solamente es un soplo, más húmedo que el llanto,
un líquido, un sudor, un aceite sin nombre,
un movimiento agudo,
haciéndose, espesándose,
cae el agua,
a goterones lentos,
hacia su mar, hacia su seco océano,
hacia su ola sin agua.

Veo el verano extenso, y un estertor saliendo de un granero,
bodegas, cigarras,
poblaciones, estímulos,
habitaciones, niñas
durmiendo con las manos en el corazón,
soñando con bandidos, con incendios,
veo barcos,
veo árboles de médula
erizados como gatos rabiosos,
veo sangre, puñales y medias de mujer,
y pelos de hombre,
veo camas, veo corredores donde grita una virgen,
veo frazadas y órganos y hoteles.
Veo los sueños sigilosos,
admito los postreros días,
y también los orígenes, y también los recuerdos,
como un párpado atrozmente levantado a la fuerza
estoy mirando.

Y entonces hay este sonido:
un ruido rojo de huesos,
un pegarse de carne,
y piernas amarillas como espigas juntándose.
Yo escucho entre el disparo de los besos,
escucho, sacudido entre respiraciones y sollozos.

Estoy mirando, oyendo,
con la mitad del alma en el mar y la mitad del alma
en la tierra,
y con las dos mitades del alma miro al mundo.

y aunque cierre los ojos y me cubra el corazón enteramente,
veo caer un agua sorda,
a goterones sordos.
Es como un huracán de gelatina,
como una catarata de espermas y medusas.
Veo correr un arco iris turbio.
Veo pasar sus aguas a través de los huesos.


(Pablo Neruda)

25.8.16

Vicente Núñez

Cántico 

El que pasa ignorado por los arcos del mundo.
El que extiende en el suelo su clámide de oro.
El que aspira en el bosque el rumor de la lluvia
y olvida su cuidado debajo de los sauces.
El que besa tus brazos y tiembla y se transforma
a pesar del embate de todo y de sí mismo.
El que a tu sombra gime como trémula gema.
El que pasa, el que extiende, el que aspira y olvida.
El que besa, el que tiembla y se transforma. El que gime.

Vicente Núñez






A Lo Divino 

Dejar de serlo tras de haberlo sido.
Dejar de amar después de haber amado.
Dejarlo todo y no haber dejado
nada que no estuviera ya perdido.

Haber tenido el corazón rendido
como quien se sabía derrotado.
Haberlo puesto todo en el costado
de una llaga sin daga y sin sentido.

Haberle dicho un día y otro día
que era como la flor de la alfaguara.
Haber caído en tan adversa suerte,

yo que lo quise tanto y se reía.
Tener la gloria entre las manos para
abandonarla en brazos de la muerte.

Vicente Núñez



24.8.16

Gloria Fuertes.

Siempre hay alguien

Quitaros esa máscara,
la tristeza no es más que una careta,
puede durar tanto como tardes en quitártela tú mismo,
prueba.
Estás provocándote llanto artificial, hermano;
he dicho hermano y debí decir amante.
Nos cogemos las manos y no decimos que se siente nada.
Poco a poco se va mezclando nuestra sangre en los
encuentros.
Un buen día acabaremos por ser la misma cosa.
Libres somos.
Frecuentamos el dolor porque queremos,
como pudiéramos frecuentar el parque.
Hablamos de mutuas soledades,
hablamos de aventuras que tuvimos,
de que todo está lejos,
de que es difícil.
Y nunca hablamos de esto maravilloso que nos va
convirtiendo en ranas.
Quién dijo que la melancolía es elegante?
Quitaros esa máscara de tristeza,
siempre hay motivo para cantar,
para alabar al santísimo misterio,
no seamos cobardes,
corramos a decírselo a quien sea,
siempre hay alguien que amamos y nos ama.

Gloria Fuertes.


23.8.16

Octavio Paz

En llamas, en otoños incendiados, 
arde a veces mi corazón, 
puro y solo. El viento lo despierta, 
toca su centro y lo suspende 
en luz que sonríe para nadie: 
¡cuánta belleza suelta! 

Busco unas manos, 
una presencia, un cuerpo, 
lo que rompe los muros 
y hace nacer las formas embriagadas, 
un roce, un son, un giro, un ala apenas; 
busco dentro mí, 
huesos, violines intocados, 
vértebras delicadas y sombrías, 
labios que sueñan labios, 
manos que sueñan pájaros... 

Y algo que no se sabe y dice «nunca» 
cae del cielo, 
de ti, mi Dios y mi adversario.


Octavio Paz



22.8.16

Harkaitz Cano

LA SOLEDAD ERA ESO
Es duro pescar en el siglo veintiuno.
La soledad,
nada lúgubre, nada crepuscular.
a miles de kilómetros de tu casa:
treinta marcas diferentes de salmón ahumado;
Un supermercado inmenso y luminoso,
todas son la misma, sin embargo.
parece que lleve años aquí perdida,
Una anciana polaca te pregunta algo, intentando dar con un frasco de canela o con el hilo de Ariadna.
es lo poco que nos nos hemos cargado del instinto.
Indefenso, sientes solo la punta de lanza de aquel pescador neandertal: Treinta marcas diferentes de salmón ahumado,
El pescador ancestral te abandona.
y bajo la etiqueta de una de ellas está la fecha de tu muerte. Recurres al grito, pero la garganta no responde.
Ahora ve, y elige una.
Treinta marcas diferentes de salmón ahumado frente a ti, y tú que te creías tan valiente.
HARKAITZ CANO


21.8.16

Kirmen Uribe

El pequeño transistor

Pidió su pequeño transistor,
quería escuchar las noticias
mientras estaba en el hospital.

La política era sagrada para su generación.
De niños siempre nos hacía callar
a la hora de las noticias.

Enfermó antes de la ruptura del proceso de paz.
Se le veía preocupada, notaba que la enfermedad
avanzaba por su cuerpo y su país.

Un día apagó para siempre el transistor.
No quería malas noticias.
Aunque tratábamos de animarla,

"todo se andará",
sabíamos, y ella más que nosotros,
que todo se iba a torcer.

No conoció en fin del proceso.
Al principio, yo mismo encendía
su pequeño transistor,

pero las palabras que salían de él
se me hacían extrañas e incomprensibles,
tan incomprensibles como una historia clínica.

Ahora prefiero estar en silencio, sin transistor,
y tratar de recordar su dulce voz;
"todo se andará".

Kirmen Uribe




20.8.16

Denise Levertov



El dolor matrimonial:

la lengua y los muslos, querido,
se vuelven pesados,
y nos late con fuerza en los dientes.

Buscamos una comunión
y somos rechazados, querido,
uno a uno.

Es el leviatán y estamos
dentro de su panza,
buscando alegría, alguna alegría
que no se conozca fuera

dos por dos en el arca
de lo que nos duele.

Denise Levertov (1923-1997)



19.8.16

Rosario Castellanos

Elegía

Nunca, como a tu lado, fui de piedra.
Y yo que me soñaba nube, agua,
aire sobre la hoja,
fuego de mil cambiantes llamaradas,
sólo supe yacer,
pesar, que es lo que sabe hacer la piedra
alrededor del cuello del ahogado.


Rosario Castellanos


18.8.16

Julio Cortázar.


Quisiera ser Tiresias esta noche 
y en una lenta espera boca abajo 
recibirte y gemir bajo tus látigos 
y tus tibias medusas. 
Sabiendo que es la hora 
de la metamorfosis recurrente, 
y que al bajar al vórtice de espumas 
te abrirías llorando, 
dulcemente empalada. 
Para volver después 
a tu imperioso reino de falanges, 
al cerco de tu piel, tus pulpos húmedos, 
hasta arrastrarnos juntos y alcanzar abrazados 
las arenas del sueño. 
Pero no soy Tiresias, 
tan sólo el unicornio 
que busca el agua de tus manos 
y encuentra entre los belfos 
un puñado de sal. 

Julio Cortázar.




17.8.16

Roberto Bolaño





Godzilla en México 

Atiende esto, hijo mío: las bombas caían 
sobre la Ciudad de México 
pero nadie se daba cuenta. 
El aire llevó el veneno a través 
de las calles y las ventanas abiertas. 
Tú acababas de comer y veías en la tele 
los dibujos animados. 
Yo leía en la habitación de al lado 
cuando supe que íbamos a morir. 
Pese al mareo y las náuseas me arrastré 
hasta el comedor y te encontré en el suelo. 
Nos abrazamos. Me preguntaste qué pasaba 
y yo no dije que estábamos en el programa de la muerte 
sino que íbamos a iniciar un viaje, 
uno más, juntos, y que no tuvieras miedo. 
Al marcharse, la muerte ni siquiera 
nos cerró los ojos. 
¿Qué somos?, me preguntaste una semana o un año después, 
¿hormigas, abejas, cifras equivocadas 
en la gran sopa podrida del azar? 
Somos seres humanos, hijo mío, casi pájaros, 
héroes públicos y secretos.


Roberto Bolaño

16.8.16

Gabriel Ferrater




Ídolos

Entonces, cuando yacíamos
abrazados frente a la ventana
abierta al desmonte de olivos (do
semillas desnudas dentro de un fruto que el verano
ha abierto violento, y que se llena
de aire) no teníamos recuerdos. Éramos
el recuerdo que tenemos ahora. Éramos
esta imagen. Ídolos de nosotros
para la fe sumisa de después.


Versión de José Agustín Goytisolo

Gabriel Ferrater

15.8.16

Woodstock


August 15, 1969, Woodstock Festival begins in upstate New York.



José María Fonollosa




AVENUE OF THE AMERICAS

Podemos elegir entre estar juntos
y hacernos mutuamente desgraciados.
O separarnos ahora y ser también
cada uno por su lado desgraciados.



BEDFORD STREET


Ella me dio el cuchillo y dijo: «Clávalo
en el segundo espacio intercostal».
«¿Cuál es?», le pregunté. Se abrió la blusa
y señaló, risueña, un punto: «Aquí».
Algo debía de haber en aquel viaje
que lo hizo diferente. Más intenso.
Se veían más cosas. Ascendíamos
a inéditos sonidos y colores.
No había confusión. Hasta el detalle
más ínfimo nos era comprensible.
Sugerí: «¿Por qué no con barbitúricos?»
«Es lento», me objetó. «Ya lo he probado.
Y el lavado de estómago es horrible.
Como un trauma mental, pero en lo físico»
Sustituí su dedo por el mío
y apoyé allí el cuchillo suavemente.
Y lo empujé de súbito. No fuera
que cambiara de idea si iba lento.


José María Fonollosa


Poemas extraídos del libro "Ciudad del hombre, New York"

14.8.16

Alfonso Brezmes.


    

 " Deshacer la noche con pasos sigilosos

        como un flash-back imposible,
        desandando el camino recorrido :
        devolviendo lunas, labios, ganas,
        hasta hacerlos retornar intactos
        al instante en que todo era posible.
        Y regresar de nuevo a aquella estancia
        y al olor de un cuerpo en la penumbra,
        que poco a poco te abandona
        - como un fantasma tras la puerta-
        dejando atrás una pregunta
        que ya ha sido contestada "



             Alfonso Brezmes.

Leopoldo María Panero



“Blancanieves se despide de los siete enanos” 
Prometo escribiros, pañuelos que se pierden en el horizonte, risas que palidecen, rostros que caen sin peso sobre la hierba húmeda, donde las arañas tejen ahora sus azules telas. En la casa del bosque crujen, de noche, las viejas maderas, el viento agita raídos cortinajes, entra sólo la luna a través de las grietas. Los espejos silenciosos, ahora, qué grotescos, envenenados peines, manzanas, maleficios, qué olor a cerrado, ahora, qué grotescos. Os echaré de menos, nunca os olvidaré. Pañuelos que se pierden en el horizonte. A lo lejos se oyen golpes secos, uno tras otro los árboles se derrumban.
Está en venta el jardín de los cerezos.

Leopoldo María Panero

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Se quedaron

Lo que hay.

Algunas ilustraciones, fotografías, dibujos, etc, que acompañan a los textos han sido
tomadas de internet y puede que no conste su autor.
Si algún propietario no desea que figuren en este blog, me lo comunica y las retiro.

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